miércoles, 18 de mayo de 2011

Último esfuerzo

Como no me parecía suficiente tener que hacer 8 exámenes en 4 días he decidido que, para hacerlo más difícil, voy a ponerme enfermita y con dolor de ovarios... para ponerme a prueba.
Me cago en la puta. Sólo quería que lo supierais.
Mandadme amor mentalmente y mimitos y cosquillitas.



4 días. 8 exámenes. Impotencia. Rabia. Ganas de matar...

sábado, 26 de marzo de 2011

2 meses



Después de una de las peores semanas del curso, he terminado el segundo trimestre. Esta semana ha sido una de las que más he llorado y más me he planteado meterme en el Mercadona a trabajar. Y de cometer un homicidio, sin bromas.

Me siento muy puteada. Como si se rieran en mi cara. Que digan "nos preocupan mucho los alumnos" y que cuando alguien está realmente mal, desconfíen y hagan como que no pasa nada me parece precioso.

Pero no voy a hablar de esto, de momento. Ya vendré a quejarme. Me quedan dos meses y van a ser duros, pero yo estoy a tope y sé que voy a poder con todo. Lo sé, de verdad.

De todas formas, lo que yo os quiero mostrar es lo que me ha hecho sonreír esta semana, qué me ha dado fuerzas.

He vuelto a recordar esta lista de 101 cosas para hacer en Madrid antes de morir. Pienso hacer todo y, al terminar, tal y como dice el 101 "Hacerlo todo de nuevo. Esta vez, en compañía".

También he redescubierto las viñetas de mi admirado Frato. Y la verdad es que me han animado infinitamente. Me he planteado en serio escribir sobre el tema cuando terminen estos meses. Porque no, el fracaso escolar no es sólo culpa de los alumnos. Y estamos preparando una generación de ineptos, miedo me da. Aunque para lo que me queda en el convento, me cago dentro (o en la puerta, estoy pensando el lugar todavía).

Os dejo las viñetas con las que me he puesto de pie para hacer la ola.






Con antelación os deseo un buen comienzo de abril. Abríguense y toda la pesca.

martes, 15 de marzo de 2011

Un poquito de luz...

miércoles, 2 de marzo de 2011

Estoy hecha un moco

Escribo esto para desahogarme. Para que la gente entienda que si les contesto "bien" cuando me preguntan cómo estoy es para no aburrirles con mis mierdas.

¿Qué está pasando? Que, como sabéis, desde navidades de 2009 tengo las defensas bajas por haber tenido mononucleosis. Lo que hace que si hay un virus in the air, lo cogeré y me pasaré una semana en cama.
No soy de quejarme, nunca he sido de quejarme, prefiero aguantar y solucionar mis cosas sola. La situación empieza a ser insostenible. Y estoy cansada, tanto física como mentalmente, de no poder llevar el curso con normalidad (Poniéndome enferma una vez al mes, no se puede), de comentarios que me duelen como "uy, mucho faltas tú a clase, no me creo yo tanta enfermedad" por parte de profesores (también de compañeros, pero eso sí que me da igual), de no encontrar algo que me recompense el esfuerzo que estoy haciendo (no, los exámenes no están saliendo bien)...
Y estas pequeñas "crisis" me suelen dar de vez en cuando. Cosa que considero normal, porque nada está en mi mano, vivo con la seguridad de que en cualquier momento podría tener una gripe y así arriesgar mi curso.

Mi motivación es irme. Terminar el curso y no volver. Y en el caso de volver, que sea para ir a cagarles en la puerta para mostrar mi descontento (es una licencia poética que me tomo).
Nunca me he sentido valorada. Me habría gustado ser "invisible", haber pasado sin pena ni gloria... pero, por desgracia, siempre he tenido a algún profesor-que-no-quiere-ser-profesor para amargarme. ¿Cuál es el problema? Que yo digo esto y parece que lo estoy diciendo sin ser objetiva porque soy una niñata. Hace tiempo que dejé de serlo, amigos...

Hace 4 años me presenté a un concurso de monólogos de matemáticas, a nivel escolar... nada importante, pero a mí me hacía mucha ilusión.
Sin comentarlo con ningún profesor (como mandaban las bases del concurso), envié mi texto y lo seleccionaron para la final. Estaba aterrorizada, nunca había hablado en público y menos teniendo que hacerlos reír.
Una profesora me mandó practicar el texto contándolo delante de toda la clase (algo que, como saben los especialistas en el tema, no es nada recomendable). Lo recuerdo borroso, pero no estuvo bien. El texto tampoco era tan bueno, yo sabía que no iba a producir muchas risas y menos entre mis compañeros. Ella me dijo "pues queda poco tiempo, así que a ver que haces para no hacerlo mal en el concurso", abrumadora su forma de animar a una niña de 14 años. A lo largo de esa mañana, me llegan rumores de que está mandando leer MI texto a algunos compañeros, para que me sustituyan. Todo esto sin mi permiso, por supuesto.
Ese mismo día, por la tarde, un conocido me deja un mensaje en mi difunto fotolog diciendo que va a sustituirme. Que se va aprender un monólogo de mi, de aquella adoradísimo, Luis Piedrahita para demostrar la versatilidad que tiene.
Como yo siempre he sido de natural imbécil, le contesté con un "ya veremos jejeje ;)", esa noche lo reflexioné y al día siguiente reclamé todas las copias de mi texto esparcidas por el instituto.

Cuando gané el concurso, la profesora me felicitó con la mayor cara de felicidad posible.

Ésta es sólo una anécdota "divertida" que nunca he contado con detalles. La parte chunga ya la contaré... cuando termine el curso, pero con unos papeles cuñados y firmados por un señor con traje.

 No quiero leer lo siento's porque considero mi situación como una putada, pero hay gente que verdaderamente lo está pasando mal y sería egoísta por mi parte pensar que lo mío es "lo más peor". Solamente quiero contar cómo me encuentro, que para eso está este blog. No siempre estoy diciendo tontadas, tengo corazón y a veces hasta me identifico con las canciones de Alex Ubago.

Y sí, hoy estoy enferma. Pero por dentro me encuentro mucho mejor, gracias por leer.

domingo, 9 de enero de 2011

Vete de una vez, 2010

Como soy un poco lenta, he decidido hacer ahora el balance del año.
No ha sido muy bueno y no es por ser negativa, pero lo he pasado muy mal. Ha tenido muchas cosas buenas, por supuesto, pero he llorado más que nunca y eso es algo que me molesta mucho.

¿Qué me ha aportado el 2010? Bien, este año dejé de creer definitivamente en el sistema educativo de este país. Lo que hace que me cueste más ir a clase, cosa que me da mucha tristeza, ya que siento que no se están haciendo bien las cosas. He conocido a profesores hijos de puta, que no les deseo la muerte (bueno, no a todos) porque hay que molestarme mucho para que llegue a odiar a alguien. Pero realmente ellos han impulsado el hecho de que no esté contenta con mi instituto, ni con el curso.

También he dejado de creer que hay una mínima posibilidad de que Dios exista. Y si Dios existe, es egoísta y malo. Que no se hubiera llevado a mi abuelo. Encima en la misa por mi abuelo decían "Dios, todopoderoso, ha decidido llevarse a su hermano Arturo..." mira Dios, ni mi abuelo es tu hijo, ni tu hermano, ni nada. Coge barro y hazte un amigo.

El año pasado pasé las peores navidades de mi vida por la Mononucleosis, no pude ni disfrutar de mi familia, pues me costaba respirar y cada dos por tres me subía la fiebre. Enfermedad que hay una posibilidad entre 100 de que te deje secuelas, pues a mí me tocó y sigo todavía jodida. Ya no es contagioso desde hace mucho tiempo, pero tengo las defensas muy bajas y no puedo sobrevivir una semana entera sin echar la siesta por las tardes. Y no siempre tengo tiempo para echar la siesta, pero aún así, tengo que hacerlo porque me quedo sin fuerzas. Es como si tuviera las pilas descargadas de forma permanente. Hay veces que no puedo ir a todas las horas de clase porque no tengo fuerzas por la mañana, literalmente, no puedo levantarme de la cama porque no me responde el cuerpo. Pese a todo esto, estoy esforzándome mucho para que todas esas faltas no afecten en mis notas, así que los fines de semana me pongo muy al día en todo, para evitar retrasarme en clase.
Por lo visto, estar enferma no es motivo para faltar a clase, tengo profesores que no lo entienden y que no paran de echármelo en cara.
Odio hablar del tema, porque no soy capaz de pensar en él sin ponerme a llorar. Pero no pasa nada, que me persigan a mí por mis faltas y a los que hacen pellas para irse a fumar porros les den aplausos.

También perdí la confianza en una de mis mejores amigas, cosa que no creo llegar a recuperar nunca (¿perdonar y olvidar? ni soy Dios ni tengo Alzheimer). Cortó con su novio a finales del curso pasado, que me dejé la piel para aprobar aunque no tenía fuerzas ningunas, y me lo echó en cara dos semanas después de morir mi abuelo. No me parece muy humano, lo siento. Es difícil hacerme daño, pero una vez hecho... estás en mi post it de "aparentar normalidad". Aún así, no tengo rencor, simplemente más cuidado con las personas que están cerca de mí. No puedo evitar ponerme triste al recordarlo.

Por todo lo demás, ha sido un año bonito. Y lo digo de verdad, he conocido a gente increíble, he pasado buenos momentos, he ido a monólogos, conciertos...

He conocido a dos chicas muy importantes para mí aquí, Andrea y Gala. Las dos personas que me hacen reír, sin darse cuenta siquiera, espero tenerlas mucho tiempo a mi lado, perdería puntos de felicidad.

Y si saco algo positivo del viaje a Polonia ha sido conocer a mi amiga y ahora novia de mi mejor amigo, Klaudia. Es igual a mí, parece increíble que el destino (o alguien) nos haga conocer a personas tan buenas, a 3011 kilómetros de aquí. Sé que estará conmigo pronto y ya definitivamente porque su corazón es español. Sabe polaco, inglés, español, italiano, algo de chino... y es súper trabajadora, en cuanto venga aquí va a arrasar con todo. Kocham cie, moja piekna.

Tampoco sé que haría sin mis niñas de Madrid (aunque no todas sean de allí, nos entendemos), han pasado ya 3 años y son un pilar muy importante para mí. Como dice Sally, pronto iré a pediros sal.

Y no me olvido de ti, has sido lo más bonito de mi 2010 y sé que en Madrid seguiremos siendo amigos. Iré a verte pinchar a las salas guays y se me perlarán los ojos, mientras le digo a todo el mundo "él es mi amigo".

Está claro que este año es la clave, es el importante. Y voy a hacer todo lo que está en mi mano para que salga bien. El 2011 será mío. Y si quiero poner mirada de destino mientras digo esta frase, lo haré.